martes, 15 de noviembre de 2016

Comic: No Identificado

Guión: Varios autores
Dibujo: Varios autores
Editorial: LocoRabia




Esta antología editada por LocoRabia en el 2013 une a todas sus historias bajo el leiv motiv del encuentro con lo desconocido, lo distinto y las reacciones que tenemos frente a ello. El resultado final es muy variado pero muy legible; si cada historia no tuviera dos páginas casi en negro al comienzo (una con una pequeña biografía de los autores, la otra con el título de la historia) hasta se podría haber incluido un relato más y tirar el promedio para arriba. Pero vamos a lo que hay…

“Luz Mala” de Lucas Alarcón y Gerardo Pérez mezcla al elemento criminal con el fantástico; no está mal pero me parece que podía tener una resolución un poco menos previsible. El dibujo está mucho mejor aprovechado cuando estalla la violencia y el terror que en los momentos más tranquis y con mucho dialogo.

“Por la nuca” de Elbio Yadanza y Carlos Aón me resultó muy simpática, una comedia de cuasi cotidianidad con buenos diálogos, el dibujo de Aón que va como anillo al dedo y un cierre que no me esperaba pero totalmente coherente.

“Aurora en otro mundo” apunta a la ternura, a no ser prejuiciosos ni cerrados. Es muy simple en su trama pero está muy bien contada, me gustó mucho el uso del gato como un elemento narrativo visual.

“Arma salvaje” de Juan Vásquez…. O es demasiado brillante para que yo la entienda o está en contra de cualquier hilo narrativo que pueda discernir; no entendí  quién habla en los captions, cual es el conflicto de los personajes, la motivación, la mezcla de ámbitos, nada. Eso sí, tiene el dibujo más llamativo del libro, muy al estilo de Richard Corben en la época de Den. Estoy seguro que con más desarrollo, con más páginas para dar un poco de contexto y seguramente a color, esto sería espectacular.

“Hermanos” de Cristian Llamosas también apuesta a la ternura y el vinculo con los personajes. En solo cuatro páginas lo que cuenta es chiquito, concreto y me llamó mucho la atención que el nudo de la historia, donde pasa lo más groso…. esta contado desde la palabra y no lo visual. Seguramente es un juego del autor, de decir “¿pasó o no?” pero no dejó de llamarme la atención. Igual me gustó a pesar de un dibujo muy simple y naif.

“El encuentro”, escrita por Alejandro Farias me copó mucho con su clima inquietante y su vuelta de tuerca jodida, bien jodida; encima tiene un gran trabajo de iluminación y tramas mecánicas de Leo Sandler en los dibujos. Me parece que la idea daba para muchas más situaciones y momentos jugosos, quedando chiquita en tan pocas páginas.

“El hombre que lloró demasiado por ver E.T.” de Renzo Podestá es una genialidad del humor. Todas las paginas en viñetas de nueve por nueve, todas con el mismo plano y sin ningún dialogo escrito sino todo expresado en iconos (un poco al estilo de Ivan Brun). Estoy casi seguro que Renzo la hizo en una sola noche con una cerveza de por medio pero no deja de ser impactante y divertida.

“La balada de Omar Salado” de Walter Koza y Pablo Colaso es “Evil Dead” pero con extraterrestres en vez de demonios y un Ash argentino. En el resto es igualita: mucho gore, actitudes que de tan heroicas y machistas son ridículas y hasta la metedura de pata. Es graciosa, con un dibujo cumplidor pero sin ninguna pretensión de originalidad.

En conclusión “No identificado” no es la mejor antología que leo de LocoRabia (ese honor lo sigue teniendo “La fabrica”) pero es un buen muestrario de autores interpretando de formas muy personales y creativas una consigna que por lo general cae en los típicos clichés de invasión, contraataque, ID4, nos salva Donald Trump, etc.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Comic: La Pathetic Life De Mel O'Griffin

Guión y dibujo: Nicolás Brondo
Editorial: Buen Gusto Ediciones, parte del Colectivo Editorial Prendefuego





“LA PATHETIC LIFE DE MEL O’GRIFFIN” es un laburo de Nicolás Brondo que originalmente lo sacó como webcomic e iba a tener solo 10 páginas. Pero se le empezó a ir de las manos, a incorporar páginas, personajes, incluso otros hilos conductores y lo que era una comedia negra casi sin diálogos sobre un pobre perdedor para el final…. sigue siendo una comedia con mucha mala leche pero también muestra mucho cariño, mucha introspección psicológica y sobre todo sensibilidad por los personajes.

Brondo es un artista que admiro mucho, siempre laburando ya sea como dibujante, autor integral e incluso por muchos años como editor de la añorada editorial “Llanto de Mudo”, en cada página suya es imposible no sentir toda la energía y pasión que pone el flaco. En “Chica Alien”, un laburo más reciente en producción pero editado antes que este, el tipo rendía culto a Jamie Hewlett, acá en cambio es una mezcla de Peter Bagge y John Kricfalusi que funciona perfecto con la onda de la historia. Y demuestra que es un artista en constante evolución.

Si quieren pasar un muy buen rato a costa de la desgracia ajena denle una oportunidad al tristísimo Mel O’Griffin y confirmen lo groso que es Brondo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Comic: Viejos Canallas

Guión: Carlos Trillo
Dibujo: Domingo "Cacho" Mandrafina
Editorial: LocoRabia







“Viejos Canallas” es la continuación de “Fratelli Centobucchi” (muy conocida como “Spaghetti Bros”), uno de los grandes hits de una dupla infalible, Carlos Trillo y "Cacho" Mandrafina. Creo que alguna vez leí algún capitulo suelto de la saga original pero la verdad que no tenía idea de que se trataba. Ahora, habiendo leído solo “Viejos Canallas” y chusmeado por scan capítulos de “Fratelli….”, puedo decir que es una obra que se entiende sin ningún problema por sí sola, explicando perfecto quien es quien en el numeroso elenco.

Siendo exactos, el libro de “Viejos…” muy bien editado por LocoRabia son dos sagas. La primera, “El espíritu de la familia”, me resultó más redondita y cerrada, con un claro comienzo, desarrollo y un final perfecto. Principalmente sigue los esfuerzos de James Ricci, hijo de una de las hermanas Centobucchi, por descubrir los secretos familiares y escribir una novela. Para eso no se le ocurre mejor idea que juntarse con su tío Amerigo, el más jodido de su parentela. Amerigo posta es un sorete humano: violento, asesino, mujeriego, violador, capaz de cagarle la vida a sus propios hermanos tal como va descubriendo James; incluso ahora que está viejo y encerrado en un geriátrico sigue siendo una basura total. También es el personaje más cínico, irónico y con los mejores diálogos, por lo que me da mucha vergüenza admitir que es mi personaje favorito de la obra. Y eso es justamente la magia de Trillo, presentar las situaciones más degeneradas o atroces a través de un velo de humor negro, haciendo que no nos traumatice o choque (tanto) la barbarie.

La segunda saga, “El honor de los Centobucchi”  también está muy bien escrita y le da mucho más protagonismo en el presente al resto de los hermanos pero le falta un hilo conductor más fuerte; es más una seguidilla de capítulos donde Trillo se dedica a contar cosas del pasado que no había contado antes y que explican más las decisiones de vida de algunos personajes…. ¿Por qué Carmela llevaba una doble vida? ¿De dónde viene el morbo de Amerigo con su hermana Caterina? ¿Qué fue de la vida de la pobre Filomena, la sufrida esposa de Amerigo? Y otras preguntas de ese estilo. Cuando el guionista terminó de completar esos baches vuelve a la novela de James y listo. Sigue siendo material muy jugoso e interesante pero faltó esa sensación de continuidad y cierre que tuvo la primera parte del libro.

El dibujo de Mandrafina está en otro nivel; las expresiones en sus personajes, como rompe el realismo y recurre a la exageración de rasgos en los momentos perfectos. Algún puritano recalcitrante podría remarcar como casi todos los personajes femeninos en algún momento se tienen que poner en bolas (por gusto o no) pero Mandrafina nunca pierde el buen gusto: sus figuras femeninas son atractivas pero realistas, sin exageraciones y reflejando de donde provienen, edad, etc. No hay personaje que parezca salido de una porno barata por más que el guión por momentos va muy en joda y se acerca a una peli de Olmedo y Porcel. Otra genialidad del gran dibujante es como varia de la línea fina y concreta de las situaciones actuales a un dibujo más crudo y bocetado para los recuerdos y flashbacks.

Si tuviera que criticar algo del aspecto gráfico, me resultó un poco molesto el letreado (supongo que hecho por el propio Mandrafina ya que no figura letrista), con los caracteres muy juntos e inclinaciones variadas, aunque no le quita disfrute a la lectura. 

Recomiendo mucho leer “Viejos Canallas” y tratar de conseguir “Spaghetti Bros” o cualquier otra obra que junte a estos dos gigantes de la historieta nacional.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Comic: Celeste

Guión y dibujo: Marcia Juarez
Editorial: Cripy



Yo trató de no ser prejuicioso pero cuando hay algo que se aleja bastante de los géneros y temáticas que más me gustan me cuesta un poco darle una oportunidad. Me pasó con “Celeste”, una revista de 28 páginas que recopila una serie aparecida en la revista online para chicos “Cripy”. Si, revista para chicos, no es lo mío, no importa que lea Superman, yo soy una persona madura. ¿Qué boludez, no? Por suerte me insistieron y me encantó.


Marcia Juarez escribe y dibuja una historia muy divertida, una especie de “Alicia en el país de las Maravillas” con fantasmas. Dos cosas en particular me encantaron: la protagonista, Celeste, es divina; una pendeja malcriada que se burla de su hermana, hace renegar a los viejos pero que después de iniciar su viaje fantástico va creciendo como persona de una forma muy natural y fácil de identificarse. En general todos los personajes están muy bien escritos, con diálogos creíbles, fluidos y muy graciosos. No hay falsos histrionismos o situaciones forzadas.

Y la segunda cosa que me voló la cabeza es que manteniendo un registro ingenuo, suave, con un estilo de dibujo muy cercano al manga más caricaturesco, la autora provoca momentos que si no son de miedo, como mínimo son inquietantes. En particular cuando aparece la antagonista, Ludmila, en forma de fantasma. Una excelente demostración que el terror no es solo gore y tripas.

Como si fuera poco al estar dividido en breves capítulos hay muchos cambios en el estilo de narrativa, en la forma de dibujar incluso los bordes de las viñetas en cada pasaje, en los peligros que afronta Celeste para que nada resulte monótono ni pierda el encanto en el lector.

Con su única pretensión de entretener más que cumplida, recomiendo mucho “Celeste” y sobre todo apagar el aparatito de los prejuicios cuando estamos cerca de material tan copado, sea cual sea su género o el público al que está dirigido.

martes, 1 de noviembre de 2016

Comic: DV8. Gods and Monsters

Guión: Brian Wood
Dibujo: Rebekah Isaacs
Editorial: DC/Wildstorm; edición en español: Norma Editorial



Mi recuerdo de DV8 en los 90’s es mínimo, me acuerdo de que eran un grupo de pendejos mal cebados con poderes que empezaron como villanos de GEN13 y después tuvieron su propia revista escrita por Warren Ellis con mucha mala lecha y unos dibujos muy pilas de Humberto Ramos. También me acuerdo que ese equipo creativo duró como un pedo en una canasta y ahí perdí todo interés en cualquier cosa de Wildstorm hasta que Ellis arrancó con “Planetary” y “The Authority”

Por suerte esta saga del 2008, escrita por el gran Brian Wood ("Northlanders"), asume que todos los lectores tienen un bagaje de DV8 igual o menor al mío y es totalmente auto conclusiva, sin referencias (o muy mínimas) a historias previas, llena de cuadritos que me recuerdan los nombres de los personajes en cada issue y hasta arranca con el truco narrativo más clásico para identificarnos  y empatizar: los protagonistas están tan en bolas como nosotros. No saben porque de repente cayeron en un planeta alienígena, quién los mandó ahí, con que fin ni que van a encontrarse. Las respuestas a varias de esas preguntas aparecen medio a las apuradas en el capítulo final y son para tomarlas con pinzas, no esperen demasiada justificación o sentido.

Lo que si garpa es la idea de que sucede cuando un grupo de tipos muy inestables, muy poderosos y que no se llevan demasiado bien  son aceptados como dioses por las primitivas tribus del planeta. Cómo reacciona cada miembro del grupo, como modifica ese ecosistema tribal, como les repercute a ellos mismos  es lo más jugoso del libro. Wood se toma su tiempo para desarrollar el proceso de cada personaje y con mucha maestría va construyendo discordia, conflictos y llega a un desenlace… que daba para más, que podía haber sido algo muy groso pero como se terminaron las paginas hay que volver a reconectar a los DV8 con el resto de la continuidad Wildstorm, por forzado que quede.

El dibujo de Rebekah Isaacs (who?) es correcto, le falta un poco de pasión para hacer a los personajes más expresivos, con más identidad propia, con menos poses y posturas de álbum de figuritas. Pero cumple bien con el rol narrativo y no resulta desagradable a la vista. Y las portadas de Fiona Staples son hermosas.

Sin duda esta saga es un punto casi intrascendente en la obra general de Brian Wood pero entretiene y es un interesante estudio de la violencia, de la incesante necesidad humana por entrar en conflicto con el prójimo. Y de paso le da carnadura y personalidad a unos personajes que empezaron siendo la enésima representación del estiércol que llenaba el mainstream USA en los 90’s.