lunes, 23 de julio de 2018

Comic: La vida está en otro lado

Guión: Alejandro Farías
Dibujo: Marcos Vergara
Editorial: Hotel de las Ideas




¿Qué es el suicidio? ¿Un acto de locura espontanea, una expresión artística, la consecuencia de un legado maldito? Todas esas explicaciones y muchas más analizan Alejandro Farías y Marcos Vergara en un libro que aunque es de los fundadores de la editorial LocoRabia, lo edita Hotel de las Ideas. Siempre es copado ver buena onda y colaboración entre las editoriales.

Para el argumento Farías parte de la novela ‘Los suicidas’ de Antonio Benedetto pero la reinterpreta y agrega tantas subtramas y detalles que es casi una obra nueva y distinta; sin duda el principal hilo conductor que agrega el guionista es la investigación de los suicidios de tres famosos escritores en menos de dos años: Horacio Quiroga, Leopoldo Lugones y Alfonsina Storni. ¿Qué tenían en común? ¿Hubo un pacto suicida? Desentrañar las razones de esos hechos va a movilizar a los estudiantes Antonio y Marcela a meterse cada vez más en el tema, saliendo a la luz obsesiones y secretos personales de ellos y de la gente que contactan en su búsqueda por terminar su tesis.

Antonio es un estudiante apático y soberbio; se considera el centro del universo femenino con el que interactúa (Marcela, la tutora Leticia, la maestra Ana) y las ve más como objeto funcionales que como personas. Hay un crecimiento y mutación del personaje a lo largo del libro, desarrollada y natural, pero nunca logra caerme simpático y tampoco lo busca, así de pragmático, sincero y veraz es el señorito y es por donde viene la conexión para seguir leyendo.

¿Es ‘La vida está en otro lado’ una obra ágil de leer, con un montón de recursos por parte del guion y del dibujo para enganchar al lector a pesar de sus muchas páginas de personajes hablando? Si, sin duda. Pero no creo que este dirigida a mi como lector ocasional, del tipo ‘uh, Farías/Vergara son garantía, vamos a leerlo’. Pero si estas interesado en un análisis completo de una temática puntual (como es el suicidio) o mejor aún, te interesa alguna rama teórica como la filosofía, la sociología o la psicología social, entonces ‘La vida…’ tiene que ser comic de cabecera, de una.

El arsenal de trucos de Marcos Vergara para llevar a buen puerto este barco es notable. Por ejemplo el diseño de los personajes simplificados a sus rasgos más representativos (los anteojos de Antonio, la cara larga y triste de Ana, los ojos de Marcela, etc.) hace que cada uno sea asociado con una forma geométrica y reconocible al toque, sin necesidad de recurrir al realismo fotográfico. Los personajes históricos (Quiroga, Storni, los Lugones) que forman parte de la trama están bien representados y no hacen ruido con respeto a los otros personajes. Y ni hablar de los sutiles cambios de trazo cuando el guion se desplaza a otras tramas, como los relatos de sueños o el cuento de Juan Carlos Onetti, por ejemplo.

Fuera del estilo gráfico, Vergara me parece uno de los mejores narradores hoy en día y en ‘La vida…’ toma un montón de decisiones arriesgadas, dignas de un artista en constante evolución. Hay momentos brillantes como la muerte de Storni, sintetizada en cuatro viñetas horizontales de página completa y sin texto, cargadas de negro (en contraste con la fuerte presencia del blanco en el resto del libro), mientras en la página contrapunto flotan las palabras de ese último y fatídico poema. Y otras decisiones que no me cierran tanto como viñetas que quedan colgadas en una sola página o en el fondo de una secuencia. Hay todo un planteo atrás de esa puesta pensando en la lectura coral del libro pero en el momento se siente más como un ruido o interrupción.

En definitiva ‘La vida está en otro lado’ es un libro complejo, riquísimo en contenido y forma, que invita a varias lecturas para apreciarlo del todo.


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