jueves, 17 de mayo de 2018

Colección Nippur de Lagash Volumen 3: Abajo... más abajo los buitres



Llegamos a la tercera entrega del coleccionable dedicado a Nippur y con tanto palos y loas a la edición de Planeta medio que uno se olvida de dedicarle unas palabras a la editorial que lo empezó todo, la casa madre de ‘Nippur de Lagash’, ‘Dago’, ‘Dax’, ‘Savarese’, ‘Aquí La Legión’, ‘Gilgamesh’,… si señores, habló de Columba, un pilar fundamental de la historieta argentina durante 72 años guste o no.


SOBRE COLUMBA Y SU METODO DE CEBAMIENTO


Pará, pará, ¿dije 72 años? Chequeo… si, desde 1928 con la aparición de ‘El Tony’ (la editorial ya existía desde 1923) hasta la debacle en septiembre del 2000… más de siete décadas sacando historietas todos los meses; hoy en día tenemos ‘editores’ que ni vale la pena mencionar por su nombre que no logran publicar tres números seguidos y Columba lo hizo todos los meses durante… ¡72 putos años! Está bien que las condiciones editoriales son totalmente distintas pero igual es una animalada ese tiempo. 


¿Cómo puede explicarse semejante fenómeno? Y la respuesta está en miles de factores pero creo que el más importante es que durante gran parte de su historia Columba entendió a su público. Desde sus comienzos la editorial fundada por Ramón Columba apuntó al mercado interno (o sea historietas producidas en y para Argentina) y a desarrollar las temáticas y géneros que las historietas importadas no cubrían: el gauchesco, adaptaciones de libros populares, el estilo de folletín aventurero en general… no por nada en pleno crecimiento largan la revista ‘D’Artagnan’, nombrada como el más famoso mosquetero de Dumas. 


Esta búsqueda del vínculo cultural masivo hasta se desarrolló en un estilo homogéneo en las historietas, con enormes bloques de texto y muchas viñetas por página para aprovechar el formato de impresión. No por nada todas las publicaciones de Columba decían ‘Novelas Ilustradas’. 


Si sumamos que la editorial llegó a tener su propia imprenta y distribuidora, lo que le permitió esquivar varios batacazos económicos, todo cierra en una maquinaria editorial eficiente que durante varios años captó nuevos lectores hasta con su sola presencia en los hogares, en el simple acto de que un pibe aburrido agarrara ‘unas de esas revistas del viejo tiradas por ahí’ y empezara su propio viaje por la Mesopotamia, la Europa medieval o donde fuera que lo guiaran los personajes.


¿Y saben qué? Ese método funciona incluso hoy en día, porque más allá de la autoresponsabilidad que me pongo de tratar de reseñar todos los tomos del coleccionable, la verdad que quiero ver como carajo siguen las aventuras de Nippur. 


Si quieren leer un informe muy completo, con buena data e incluso con varios puntos de vista sobre la editorial, les recomiendo la antología ‘Hora Tres’ editada por Julián Oubiña Castro. Además de las notas el libro es un gran seleccionado de autores de todas las épocas significativas de la historieta argentina desde Alfredo Grassi hasta Renzo Podestá.


¿Y COMO SIGUE NIPPUR EN EL TERCER VOLUMEN?


Muy bien, gracias. Bah, estamos muy bien los lectores porque en estas 96 páginas Robin Wood y Lucho Olivera están en un nivel afiladísimo y no hay un capitulo flojo, ahora el pobre Nippur en si la va a pasar un poco MUY mal. En especial en un episodio que con el título ya spoilea todo así que no lo digo pero es un momento heavy de la vida del sumerio.


Sobre los otros siete capítulos me tengo que poner en nivel hincha pelota como para comentar cosas flojas pero solo por molestar: el plot de ‘Abajo… más abajo los buitres’ no es flojo pero se sabe desde el comienzo de donde va a venir la amenaza. Igual es genial el intercambio entre Nippur y Launio, uno de esos personajes cómicos que aparecen cada tanto para descomprimir la amargura.


Hablando de amargura, Nippur no es el único que la pasa mal… ‘La furia de los dioses’ es terrible para Teseo, el rey de Creta y un recurrente ya clásico de la serie, hasta ahora un emblema del optimismo, la justicia y la esperanza. 


Me hace un poco de ruido que casi todas las mujeres con las que se encuentra Nippur sean hermosas, rubias, de larga cabellera… la verdad que en la Mesopotamia Antigua espero más morochos que chicas estilo Brigitte Bardot pero bue, ponele que tienen raíces griegas (¿?)

Eso sí, la fémina más destacada de este tomo, Tiren, es independiente, fiera, rebelde y morocha de pelo corto; se cae en el cliché de que Nippur la tenga que rescatar en ‘Un río llamado Lónemer’ pero sin duda tiene más onda que todo el resto del elenco femenino, casi decorativo. Selene (antagonista de ‘Leyenda del rey que muere’) y Lebenem (coprotagonista de ‘El Cuervo’) también son de temer pero de vuelta… son la Bardot, man.


En este tomo hay dos capítulos que los columberos de larga data consideran clásicos totales y puedo llegar a coincidir. ‘Bajo un cielo de estrellas y pastores’ es reflexivo, tierno, cómico en muchos momentos; Nippur se encuentra frente a frente con un mercenario con una historia casi idéntica a la suya y a quién le dará la posibilidad de obtener lo que se viene negando a sí mismo. Brillante.


El otro capítulo ultra elogiado es ‘Hacia el mar’ y también en cierta forma es sobre el encuentro en Nippur y un ‘equivalente’, con resultados distintos pero no por eso menos nostálgicos e interesantes.


Sobre el dibujo de Olivera a esta altura ya me tiene ultra enganchado… aunque no vuelve a dar el festival de tinta china que fue por momentos el tomo anterior, esta tanda de capítulos tiene en todos los casos un dibujo muy coherente, completo, con momentos de gran fuerza narrativa y unas portadillas hermosas, que quitan el aliento. También se empieza a notar la incorporación de recursos gráficos como la fotografía o las tramas mecánicas pero bien, de una forma orgánica y natural.

¡Nos leemos en unos días para la cuarta entrega!




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