jueves, 12 de marzo de 2015

Comic: Planetary. All Over The World - The Fourth Man


Guión: Warren Ellis
Dibujo: John Cassaday
Editorial: DC/Wildstorm (publicado originalmente como Planetary 1-12)


Otro comic que hacía años que no leía y ahora redescubrí. La diferencia con “Hellblazer” es que “Planetary” desde el vamos me había parecido espectacular pero cuando lo leí por primera vez fue en edición española, numero por numero,  y se me cortaron al toque las posibilidades de conseguirla. Hoy en día con los tomitos en ingles es otro cantar. Y lo mejor es que me gustó aún más todavía.

“Planetary” es el nombre de una organización con varias sucursales en todo el mundo, un jefe que nadie parece conocer apodado “el cuarto hombre” y un equipo de campo principal de tres personas con habilidades muy especiales (los protagonistas, bah) que se dedican a investigar los casos más raros y misteriosos del mundo. ¿Suena loco? Más loco aún son los casos que investigan. Como un muy acertado Alan Moore pone en la introducción, el grupo de Planetary son arqueólogos no solo de lo fantástico sino de la ficción universal en sí misma; todo lo que investigan son versiones apenitas distorsionadas de los más grandes iconos de la ficción, de sus historias y hasta de sus creadores. Pero el guionista Warren Ellis no solo les rinde homenajes a esas creaciones sino que las cuestiona, desmenuza como funcionan y las reconstruye pieza a pieza para hacer algo nuevo y único. ¿Qué pasa cuando Godzilla y los otros monstruos japoneses se quedan sin alimento? ¿Qué pasa cuando los héroes pulp de los 40’s casi son arrasados por los superhéroes de los comic books? ¿De dónde vienen los fantasmas vengativos de Hong Kong?

Ya que hablamos de “Hellblazer”, a modo de ejemplo, en un capitulo muere “Constantine” (entre comillas porque acá no se llama así pero sabemos que ES Constantine) y renace como “Spider Jerusalem”, el protagonista de “Transmetropolitan”, otra gran serie del mismo guionista. De ese tipo de guiños brillantes “Planetary” está lleno aunque llamarlos solo guiños es quedarme muy corto, algunos de estos homenajes quedan solo en un capitulo unitario pero la gran mayoría pasar a formar parte de un argumento mayor que Ellis va rebelando con cuenta gotas, ese que tiene que ver con la identidad del cuarto hombre (que se rebela al final del segundo tomo) y con una versión siniestra de los cuatro fantásticos que pintan ser los grandes villanos de la serie.

Y de yapa, como si le faltara algo, a través de esta serie y otras dos (“Stormwatch” y su sucesora, “The Authority”) Ellis le dio una gran coherencia interna al universo Wildstorm, metiendo conceptos como el copo de nieve para describir al multiverso (mil veces más imaginativo que el limitado número de 52 universos que maneja DC hoy en día), el Bleed (la materia entre universos) y los individuos nacidos a principios del siglo XX como un “antivirus del mundo” (como Elijah Snow, miembro de Planetary, y Jenny Sparks, líder de The Authority), una idea muy similar a la que tuvo el escritor Philip José Farmer para vincular los orígenes de Doc Savage, Tarzan y varios personajes más que tienen sus correspondientes homenajes en “Planetary”. En definitiva detalles pero que en su momento ayudaron a darle sentido a una línea editorial que ya había arrancado a los ponchazos en Image y que se encontraba bastante caótica al separarse y unirse a DC.

Y como si a esta serie le faltara algo tiene un artista que no solo acompaña los guiones a la perfección, sino que hace un laburo tan pero tan groso que si a “Planetary” le borras los diálogos o se miran páginas sueltas sin tener idea de que se trata, igual te vuela la cabeza. La narrativa, la composición visual, las portadas que van mutando acorde a la historia del capítulo en cuestión… todo está controlado milimétricamente por John Cassaday en el mejor laburo de su carrera, incluso superior a “Astonishing X-Men” con Joss Wheddon. Y los colores de Laura Martin también acompañan a la perfección.

En conclusión “Planetary” es un clásico moderno y una obra maestra hecha con mucha pasión por sus autores.

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